No todos los días se tiene la oportunidad de presentar un libro. Si además esa obra está escrita por un autor con el que te identificas plenamente desde el punto de vista profesional, personal e incluso compartes grandes aficiones, la satisfacción es máxima.
El pasado sábado tuve el verdadero placer de presentar el libro “Los productos naturales ¡vaya timo!” escrito por José Miguel Mulet, un hombre con una personalidad que no es fácil de ver en estos tiempos donde se lleva tanto el ser “políticamente correcto”.
El acto se celebró en la FNAC de Murcia, entidad a la que quiero agradecer la apuesta clara y decidida que está haciendo por difundir la Ciencia desde hace mucho tiempo, y fue impulsado por uno de los grandes motores de la divulgación científica en la Región de Murcia, Daniel Torregrosa, compañero de pupitre en aquellos ya lejanos años universitarios, autor del Blog “Ese Punto Azul Pálido”, y especialista en organizar “saraos” de este tipo embarcando en ellos a sus viejas amistades para luego criticarnos en su cuenta de Twitter…eso son amigos y lo demás tonterías.
José Miguel Mulet nació en Denia hace 38 años. Cuando leí su currículum una sonrisa se esbozó en mi cara… no soy el único bicho raro del Levante español. Este Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Valencia se doctoró en el mismo centro en Bioquímica y Biología Molecular para posteriormente trasladarse a la Universidad Politécnica de Valencia donde imparte clases de Biotecnología… ¿de qué me suena todo esto?
Además, tengo el honor de compartir con este natural de la comarca de la Marina Alta dos grandes aficiones: la pasión por la divulgación científica, hecho que se refleja en dos Blogs que no son precisamente una balsa de aceite para quien se nos mete entre ceja y ceja, y la devoción futbolística por el club de nuestros amores…el cual “los dos Pep” no pensamos desvelar…
Sin embargo entre el de Denia y yo hay una gran diferencia, J.M. Mulet es un crack… y de los grandes… y su libro lo refleja.
“Los productos naturales ¡vaya timo!” es algo más que un texto. Desde mi punto de vista esta obra es una auténtica declaración de guerra, una forma de decir “¡¡Basta ya!!” a un gran número de mitos y leyendas, por no decir mentiras y fraudes, que en los últimos años están haciendo mucho daño a la sociedad.
Mediante un libro fácil de leer para todo tipo de lectores, y con un sentido del humor que no nos ha sorprendido a los que seguimos su Blog, el autor va desmontando una a una todas las falacias existentes alrededor de numerosos temas de rabiosa actualidad.
Dando un verdadero golpe en la mesa, lo que le está costando granjearse enemigos en más de un sector, José Miguel nos expone la verdad del mundo que rodea a los encumbrados alimentos ecológicos, bajándolos de golpe y porrazo de ese pedestal al que algunos surrealistamente los habían subido.
Por el contrario, y hablando sin tapujos sobre ellos, el autor de “Los productos naturales ¡vaya timo!” nos descubre la verdad sobre los injustamente demonizados transgénicos, eliminando todas las dudas existentes sobre estos productos y destrozando de un plumazo las sombras que determinados grupos, con no pocos intereses, vierten habitualmente sobre ellos.
Posteriormente, este libro hace una crítica tanto a la medicina natural como a todas aquellas pseudomedicinas no naturales que tan de moda se han puesto en los últimos años. La homeopatía, la acupuntura, las técnicas quiroprácticas, la osteopatía, la iridología, la magnoterapia y hasta la ozonoterapia son analizadas en esta obra de una forma clara pero a la misma vez contundente….hasta las pseudomedicinas más naturales como la naturopatía, la medicina tradicional china o las modernas y surrealistas vinoterapias, cavaterapias o chocolaterapias son citadas por Mulet.
No contento con las ampollas que levantan estos temas, el de Denia se adentra en un farragoso mundo donde charlatanes y otros personajillos se están poniendo las botas: la farmacopea natural y, sobre todo, los médicos naturistas. En un capítulo que no tiene desperdicio, se nos ofrece una guía en siete pasos para convertirnos en un prestigioso médico naturista y, por supuesto, forrarnos de dinero en el camino… espectacular.
Para concluir este alegato por el sentido común, este biotecnólogo analiza en los últimos capítulos de su obra las entrañas de diversos productos de uso diario en nuestras vidas, como es el caso de detergentes y cosméticos, y se adentra de puntillas en un tema tan actual como delicado: las energías renovables… y la energía nuclear.
Como habrán comprobado, el autor de “Los productos naturales ¡vaya timo!” se mete en todos los charcos imaginables…saliendo airoso de ellos. Debido a su contenido, y como no podía ser de otra forma, la obra que hoy traemos a la “Estantería de Scientia” ha levantado una expectación inusitada en el mundo de la divulgación científica…. y mi otra media naranja no ha tenido otra opción que “tirarse a las calles”.
J.M. Mulet, cual viejo rockero que estrena disco, está presentando su obra por las distintas ciudades que forman parte del territorio español. Fruto de ello, en los últimos meses hemos podido leer sus “moderadas declaraciones” en las portadas de los principales periódicos de tirada nacional que podemos encontrar en cualquier kiosco. Además, y de forma sublime, nuestro protagonista de hoy destrozó en un debate televisivo a uno de los grandes “capos” de la agricultura ecológica…labrándose aun más enemigos, si esto era posible, entre los defensores de este tipo de producción agrícola.
Sin embargo, las intenciones del autor de “Los productos naturales ¡vaya timo!” con su periplo alrededor de nuestro país son bastante diferentes de aquellas que mueven a los grandes artistas a salir de gira. Los profesores universitarios que hemos escrito libros de divulgación científica sabemos que no nos vamos a hacer ricos con esta práctica tan poco remunerada, existen otras formas más fáciles y menos éticas… Sin embargo las motivaciones de la divulgación científica son otras.
Son muchos los profesionales que desempeñan su trabajo en los distintos campos abordados en esta obra. Nutricionistas, investigadores, médicos, empresarios, tecnólogos de alimentos, ecologistas, etc. tienen diferentes puntos de vista, a veces absolutamente opuestos, sobre estos temas.
Mulet sabe perfectamente que sus opiniones, basadas siempre en trabajos publicados en prestigiosas revistas científicas, no van a contentar a todos estos profesionales pero tampoco creo que sea su intención…en mi opinión, su único objetivo es proporcionar al consumidor toda la información necesaria acerca todos los temas tratados en esta obra de forma que la elección sobre su uso sea libre… pero con conocimiento de causa.
Por todo lo expuesto, y recordando un anuncio de la bebida favorita de mi hija de dos años, personalmente recomiendo la lectura de “Los productos naturales ¡vaya Timo!” a los investigadores y a los demagogos, a los que divulgan la Ciencia y a los que se dedican a la charlatanería, a los nutricionistas y a los que se nutren, a los biotecnólogos, a los que creen en los avances de la Ciencia y a los que se ríen de ella, a los impostores, a los alquimistas y a los que atacan a la química, a los auténticos ecologistas y a los que van de ello, a los bioquímicos, a los médicos y a los que se aprovechan de la medicina, a los incrédulos y a los que se lo creen todo… en definitiva… a todas las personas que, por unas razones o por otras, nos interesa esta maravillosa aventura que es la Ciencia.
Gracias José Miguel por este libro y, como reza el título de una de mis películas favoritas, por ser “Uno de los nuestros”…. claro que como diría el autor del Blog “Ese Punto Azul Pálido”: Dios los cría…y ellos solitos se juntan.
Nota: Antes que mis queridos trolls reaparezcan en Scientia y comenten esta entrada ya les advierto que no cobro un céntimo de cada ejemplar que se venda de esta obra… lo siento chicos.
Jose




















Este hombre es un crack, y tú no te quedas atrás xD
Pensando sobre la discusión que hubo después de la presentación de camino a casa, creo que hay algo que me hubiera gustado comentar, así en plan reflexión en alto, pero no caí. El libro seguro que desmonta un montón de afirmaciones pseudocientíficas y es cojonudo. Seguramente no tenga mucho que envidiarle en cuanto a calidad a obras consagradas tipo “El mundo y sus demonios”. Sin embargo, el problema de este libro, y el de muchos otros por el estilo, es que al final pasan desapercibidos al gran público. Es decir, nos lo vamos a leer unos cuantos, nos va a encantar y sabremos apreciar sus irrefutables argumentos… pero los que nos lo vamos a leer realmente no “necesitamos” hacerlo. El drama de la divulgación de la Ciencia (y en este caso más que divulgación es denuncia de la anticiencia) es que, los que realmente necesitarían escuchar y reflexionar sobre ciertos argumentos, nunca lo van a hacer porque no les interesa o, peor todavía, porque no quieren escuchar. En ese sentido, creo que el triunfo de Carl Sagan consistió en que fue capaz de llegar al gran público. Era un tío carismático, y la gente confiaba en él. Hoy en día, si Mullet se pone en la tele a argumentar sobre agricultura ecológica (e incluso si gana debates), la gente va a pensar que es un comprado por las empresas (como si las empresas que se dedican al rollo ecológico fueran diferentes), y no van a escuchar los argumentos.
Es triste, pero creo que es el problema principal de la divulgación, y realmente no se me ocurre qué se podría hacer al respecto. ¿Qué opináis?
El sábado lo pasé en grande. Y no solo por conocer en persona al crack de JM y echarme unas risas con él y contigo, sino por disfrutar de una magnífica y estimulante charla (a dos manos) desmontando multitud de mitos sobre nutrición, y lo que es más importante: bien razonados y perfectamente explicados. Fue algo más que la presentación de un libro. Fue una auténtica exhibición de dos figuras académicas de primera fila, un espectáculo repleto de rigor, dominio de los temas tratados y sentido del humor. Y si viene del ámbito y la autoridad universitaria, mucho mejor. [Sí, conozco la falacia del argumento de autoridad y esas cosas, pero aquí no procede].
Sois la realidad presente (sobre todo en vuestro campo) de lo que necesita la divulgación científica en este país: rigor, contundencia y humor. Y sabéis comunicarlo, basta leer vuestros blogs, el libro de JM o mejor aún, escucharos en persona.
El sábado hubo ‘comunicación de la ciencia’, esa expresión que todo el mundo pronuncia pero que pocos entienden o saben distinguir. Y me gustó. Mucho.
Adoro la Ciencia y la divulgación de la misma. Leer sobre ciencia -a cualquier nivel, siempre que sea rigurosa- es una de las experiencias intelectuales más gratificantes que existen, en mi humilde opinión. Nos da perspectiva. Nos hace felices.
Amigos, mientras siga pensando como pienso, haré lo posible por embarcar en aventuras a quién se ponga en mi camino, compartiré enlaces, libros, documentales,podcast y todo aquello que pase por mis sentidos y me genere emoción. Así que resígnate, Jose, no será la última vez. Gano muchísimo con todo esto… y no precisamente dinero.
Muchas gracias a los dos.
Por cierto Jose, ya que nombras la insigne “Uno de los nuestros”, me despido con un diálogo de esta película que me encanta y me define muy bien:
─ Ahora cavarás el hoyo tú solo, vas a cavar el hoyo y lo vas a hacer tú solo, no pienso ayudarte.
─ A mi que coño me importa, claro que lo haré yo solo, ¿crees que será el primero?, ni que fuera el primero que cavo.
Espectacular comentario…y espectacular final. Nada que decir. Sabes que puedes contar conmigo para lo que quieras…sea lo que sea
Un abrazo!!
Pingback: Los productos naturales ¡vaya timo!
LOS PRODUCTOS NATURALES ¡VAYA TIMO! ¡¡¡¡¡vaya timo más gordo!!!
De un troll escético 2.0, con cariño.
El libro “Los productos naturales ¡vaya timo!” es un panfleto antiecológico y antiecologista. Ofrece información sesgada, no tiene en cuenta los conocimientos derivados de la Ecología ni de las Ciencias Ambientales y maneja anécdotas y argumentos ad hóminen de forma tendenciosa, para desprestigiar al adversario y justificar la agricultura basada en los OMGs. Es, por otra parte, una “patada en el trasero” a la Educación Ambiental, ese ámbito transversal que parte del lamentable estado en el que se encuentra el planeta, como consecuencia de los impactos medio-ambientales y del derroche consumista de una pequeña parte de la población, para tratar de propiciar actitudes y conductas más responsables en nuestra relación con el planeta y los demás seres humanos.
Mi crítica se dirige al autor, obviamente, pero sobre todo a la editorial Laetoli, por propiciar esta publicación bajo el paraguas del pensamiento crítico de la colección ¡Vaya Timo!
Para saber más (por enésima vez): http://casimirobarbado.blogspot.com/2011/07/los-productos-naturales-vaya-timo-vaya.html
Hola Casimiro,
discrepo absolutamente de lo que has dicho pero en Scientia caben todo tipo de opiniones así que…gracias por tu comentario!!
Un saludo
Y yo que al final no pude asistir… Qué envidia
Ontureño, hay un detalle que no has tenido en cuenta. Aunque estos libros probablemente acaben mayoritariamente en manos de quienes “no los necesitan”, sí que aportan algo importante: argumentos. El leer argumentos rigurosos sobre este tipo de asuntos hace que uno tenga más facilidades y “líneas de ataque” cuando se encuentra en una conversación con alguien dispuesto al menos a escuchar
Saludos!
Gracias por el comentario y, desde luego, no has podido estar más acertado….”argumentos”. Eso es lo que se necesita frente a charlatanes y divagadores. Mulet nos ofrece en el libro una gran cantidad de argumentos para los que defienden lo indefendible basándose en mitos, leyendas…e intereses!!
Saludos!!
Sí, es cierto. En el libro se dicen muchas cosas que desconocía, y que ahora incorporaré a mi arsenal: el DDT, los tomates verdes,… mejor no destripo el libro xD
Me parece bastante ignorante decir que los productos ecológicos son poco más que una pijada. Hay estudios que miden pesticidas en orina de gente que toma alimentos ecológicos y son un 600% menores que gente que toma comida industrial. No he leido el libro, ni creo que lo compre, pero dudo que pueda manejar muchos argumentos para defender semejante mamarrachada, cuando se sabe que de la sangre del cordón umbilical de bebés hay 300 o 400 sustancias químicas, ya antes de nacer. Pero claro, los químicos siempre muy listos con los niveles de seguridad de la señorita pepis. Si tomar 600 mg de ibuprofeno es seguro, y tomar 500mg de aspirina es seguro, y tomar 600 mg de paracetamol es seguro… ve al botiquín y tomate una pastilla de todo lo que encuentres, verás que seguro es! Esta es la falacia fundamental de la industria química para engañar a la gente. Pero la exponencial de cancer, diabetes, obesidad, ataques al corazón, autoinmunes etc continúa imparable sin causa aparente… para el que no la quiera ver.
Pronto contraargumentaré una información tan pobre.
Siento que n oleas el libro porque entonces no me vale que lo critiques. De todas formas espero ansioso tu contraargumentación ansiosamente…porque lo que has comentado es algo “dudoso”. Además te recuerdo que no son los químicos los que ponen los niveles de seguridad…son los organismos oficiales.
Un saludo
Gracias por el post Jose manuel, la verdad es que pasamos un rato genial, lástima que al final no puedas venir a Bilbao. por lo de casimiro no te preocupes, se ha propuesto inundar la web con su crítica, creo que acabaría antes proponiedole al editor que se la publique en la colección.
Fisio: solo una cosa, ¿300 o 400 sustancias químicas en la sangre antes de nacer? me parece que te quedas corto y de lejos, solo entre intermediarios de las rutas metabolicas más comunes, más los enzimas que participan en ellas ya los superas con creces.
A mi la única exponencial que me interesa es la de esperanza de vida, y mientras esa sigua subiendo poca lógica tiene tu argumentaciòn. Cancer, diabetes y autoinmunes suben por que la gente no se muere de tifus, septicemias o enfermedades carenciales. te aseguro qeu hace 50 años la gente no se preocupaba por el Alzheimer… no llegaban
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